Bella e inverosímil🇦🇷

Quebrado sobre su cuerpo,

dormita su resignación de miseria.

Taciturno rosario blanco

en guiñapo sobre su pecho desnudo ennegrecido de soles,

titubea en péndulo al contraste de opuestos.

Vigía de sus bienes y tesoros cuidados

en armario de cartón organizados,

transporta su indigencia.

Desencorva su brazo amodorrado

en sondeo de búsqueda incierta,

que sosiega al tanteo de su móvil

por milagro encontrado

allende las fronteras del supermercado.

Sueños de años jóvenes renunciados,

de atravesar la intemperie derrotados.

¡Bella e inverosímil!


Exhuberancia de frisos y columnas,

porcelanas y arquitecturas ecléticas,

pinturas simil mármol o mármoles de veras,

esculturas exultan sus formas dando cuerpo a la idea.

Acústica de ángeles y luces ostentosas

convienen en pasillos y aposentos dorados,

sobre alfombras en sangre de escalera pomposa.

Musas se acicalan de exquisitas princesas,

trinan melodías en brazos o en llantos,

danzan magia sobre suecos de duendes,

en despliegue de escenas de extasiante belleza.

Viudas de negro luto en palcos de invidencias,

presidentes, alta alcurnia, y masa de pueblo,

en armonía lírica diluyen diferencias,

sobre terciopelo y roble en grito de opulencia.

¡Bella e inverosímil!


Y en la calle andantes, de florido prestigio

el carrusel de máscaras en jornada de holgazana,

anima el postrer trazo de mi trova en litigio.

Machos despoblados de anhelos, en vadeo de sus propios silencios.

Jóvenes parejas displicentes, en descaro de amores insolentes.

Autistas de la telefonía, en reclusión tecnológica apresados.

Chavales de cuero tinto y alma clara, en captura de extranjeras dignidades.

Mesas al acecho, en espera de crónicas inconfesas.

Y artesanas del franco,

de esmeralda ataviadas,

de danza de barrido de estrecheces humanas.

Y ventiún gotas últimas del tanino restante

anuncian a mi vaso la inmediata agonía

de mi arrebato en versos

de entinado romance.

¡Así te vi! ¡Tan bella!

¡Tan bella e inverosímil!, Buenos Aires.