Manu Ginóbili: Cinco minutos viendo al mas grande🇺🇸

2017 fue mi primera temporada cubriendo baloncesto en Estados Unidos. De hecho, pudiera decir que fue mi primer a帽o trabajando en baloncesto en general, aunque en Venezuela hab铆a estado en una famosa p谩gina deportiva que abarcaba las principales disciplinas seguidas por el p煤blico. M谩s all谩 de todo ello, siempre hab铆a seguido el baloncesto gracias a mi hermano. 脡l, 12 a帽os mayor que yo, pas贸 su adolescencia en canchas de cementos, mientras admiraba a Marinos de Oriente (llamados as铆 en ese momento), Philadelphia 76ers y espec铆ficamente al MVP Allen Iverson. Ambos pon铆amos a prueba nuestro fanatismo en el juego NBA para el Play Station. Todas esas costumbres las adapt茅, obviando el hecho de que me enamor茅 de Sacramento Kings y el juego de Reggie Miller y Ray Allen, lo que me llevar铆a pronto a saber sobre Manu Gin贸bili.

As铆 crec铆, aprendiendo de la disciplina m谩s exitosa a nivel de selecciones en Venezuela. Aunque siempre fui un mal jugador (lo mejor que hac铆a era asistir, porque el bal贸n nunca quer铆a estar en mis manos, sino en mis pies), nunca me despegu茅 de los tableros por televisi贸n. Corr铆a el a帽o 2004 y en la otra punta de nuestro subcontinente un pa铆s explotaba de algarab铆a: Argentina.

Tras las estrepitosas derrotas de la Albiceleste de Marcelo Bielsa en Corea y Jap贸n 2002 y la Copa Am茅rica 2004, el pueblo sure帽o cay贸 en un estado de dormitaci贸n. Ansiaban 铆dolos; anhelaban t铆tulos para hacer crecer su nombre y reconocido orgullo patrio una vez m谩s. Aunque estrellas hab铆a; los nombres no alcanzaban. All铆 fue cuando apareci贸 el t铆tulo que realz贸 el deporte argentino en el siglo XXI: El oro de la Selecci贸n Nacional de baloncesto en Atenas 2004.

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Photo by tommy bebo on Unsplash

Una gloria albiceleste

Aquella Selecci贸n que derrot贸 a una eternamente monstruosa Estados Unidos en las semifinales, estuvo conformada por una plantilla que casi en su totalidad termin贸 en la NBA. Juan Ignacio S谩nchez, Walter Herrmann, Andr茅s Nocioni, Fabricio Oberto, Carlos Delfino y Luis Scola abrieron paso para que llegara el resto. Liderando a los mencionados, hab铆a un bahiense espigado y narig贸n que se vislumbraba como el primero de la manada desde Indian谩polis 2002 y el primer partido de los JJOO contra Serbia. Para ser jugador de baloncesto, nada parecido a ser un portento f铆sico. Algo si ten铆a: El mejor cerebro de todos los disponibles en el inventario. Ese era Manu Gin贸bili.

El 15 de enero de 2018 jugaban Atlanta Hawks vs San Antonio Spurs en el Phillips Arena de Atlanta. Fue el 煤ltimo partido del argentino enfrentando a los halcones, contra quienes anot贸 396 puntos en 16 temporadas, seg煤n Basketball Reference. En este encuentro llegaba con un rol distinto al de otrora. 40 calendarios registraban su ID. A煤n as铆, segu铆a siendo tan influyente en la armon铆a del grupo como cuando lleg贸 desde Italia siendo un depredador de la Euroliga. En su pa铆s, para algunos, incluso es el personaje deportivo m谩s grande de todos los tiempos, por encima de Juan Manuel Fangio, Alfredo Di St茅fano, Diego Armando Maradona o Lionel Messi.

Mi experiencia cerca de Manu Gin贸bili

La zona de ingresos para la prensa en este recinto, ahora remodelado y llamado State Farm Arena, es tan clandestina como acogedora. Se debe ingresar por el estacionamiento general del estadio y caminar hasta el punto m谩s bajo del mismo. Una vez superada la barrera de seguridad, para llegar al puesto asignado, se camina por el mismo pasillo por donde saltan los jugadores al tabloncillo. Una hora antes del partido, transit茅 por el mismo sendero que Manu, al menos por unos 30 segundos.

30 minutos antes del encuentro, salieron a calentar 3 de los m谩s grandes NBA鈥檚 de la liga en los 煤ltimos 20 a帽os: el franc茅s Toni Parker, el espa帽ol Pau Gasol y el propio Gin贸bili. Juntos a ellos, un grupo variado entre j贸venes promesas y jugadores de complemento. Usualmente, en los ejercicios pre-competitivos del baloncesto hay muchos disparos a la canasta. Con el argentino hubo un aspecto particular: No lo vi lanzar un bal贸n al aro.

Su m茅todo consisti贸 en una intensa rutina de estiramiento durante unos 20 minutos, mientras el resto solo practicaba su efectividad. No hubo un solo intento de Manu. Los 煤ltimos 10 minutos los pas贸 aconsejando al resto sobre su din谩mica de lanzamiento. Se enfoc贸 en Dejounte Murray; el chico solo escuchaba.

Durante todo el tiempo que estuvo cumpliendo con su rutina pre-partido, no le perd铆 el rastro. Desde tomar fotograf铆as, hasta medir cada n煤mero de repeticiones de ejercicios. Lo 煤nico que hab铆a cambiado en 茅l era su aspecto f铆sico.

La cabellera de principios de los 2000 hab铆a desaparecido. De resto, el trabajo segu铆a siendo la manera de lograr los objetivos. Eso, claramente, es motivo de orgullo para lo que significa el deporte argentino. Aquel 15 de enero, la arena rojiblanca se ti帽贸 de azul celeste gracias a las numerosas banderas ondeantes.

Como yo, hab铆a muchos intentando captar cada paso del argentino. Sus rivales, el personal de los Hawks, los representantes de la televisi贸n oficial, las autoridades de la liga y los jueces a cargo se acercaron, al menos, a saludarlo. M谩s all谩 de sus 4 anillos y asombrosos n煤meros, el respeto devino de la calidad de persona que siempre proyect贸 con los fan谩ticos y los medios.

Luis Suarez manu ginobili
Previa del partido en el State Farm Arena, Foto: Luis su谩rez

En 2017 fue finalista del premio Magic Johnson para el atleta con valores y empat铆a hacia la sociedad del baloncesto, cualidades que lo elevaron a ser tomado como role model dentro de su gremio para los j贸venes que vienen desarroll谩ndose. No se conoce a煤n una persona ligada a su entorno que haya hablado mal de 茅l.

“El mas grande”

Durante el encuentro, se vio el Gin贸bili versi贸n 2018; ese dedicado a aconsejar y servir de apoyo a su entrenador y padre adoptivo: Greg Popovich. Como en la vida, en el deporte tambi茅n se cumplen ciclos. El retiro estaba asechando y Manu atendi贸. Solo jug贸 por 5 minutos, en los que no pudo anotar. A煤n as铆, el entendimiento que tiene del juego, su adaptaci贸n a la cultura americana y su don excelso para guiar con el ejemplo seguramente lo llevar谩n a dirigir en los banquillos.

Ya retirado y sin posibilidades de verlo vestido de shorts y jersey negra y blanca, puedo decir que, al menos una vez, vi en acci贸n al m谩s grande de Am茅rica Latina en su rengl贸n. Le di las gracias en silencio.