BocaVsRiver: Otro bonito superclásico argentino 🇨🇱

Un día muy bonito el de hoy para disfrutar como todos los años un superclásico del fútbol argentino.

El partido inició con un Boca que se veía dominador imprimiendo mucho vértigo en el campo rival, con Benedetto suelto y enfrentando a los defensores de River una y otra vez, hasta el punto de recibir un pase largo al espacio y con una gambeta se deshace de Maidana y saca un remate que despierta a Armani y le hace saber que ya empezó este superclásico.

El partido transcurría con un Boca que se mostraba superior, y un River que esperaba, de a poco ganaba seguridad y tenía llegadas no tan efectivas hasta el  minuto 14, donde un contragolpe de River en el que Pavón recibe un pase largo, a trompicones saca un rematé que se desvía y en el sector izquierdo ya estaba Martinez esperando para con todo el equilibrio, la sincronía y su magnífica zurda empalmar de volea para mandarla a guardar, Golazo de “El Piti”.

El fútbol mostrándonos una vez mas que no es suficiente con demostrar seguridad y superioridad, hay que marcar goles.

Luego del gol, se desató “El Piti” deslumbrando con caño y movimientos a los que ya nos tiene acostumbrados el ex de Huracán, es cuando recibe una zancadilla por atrás, de parte del colombiano Barrios, zancadilla que lo lesiona y lo deja fuera del partido.

Con mucha frustración Martinez deja el partido, no pudimos disfrutar hoy de su fútbol, y dio paso al pequeño gigante, el colombiano Juan Fernando Quintero que cada vez que ingresa al campo ilusiona a los hinchas y hoy no fue la excepción.

En los banquillos de los dos equipos se jugaban dos partidos totalmente distintos, por parte de los Rojiblancos un Marcelo Gallardo que no dejaba de alentar y dar instrucciones a sus dirigidos, mientras que del lado de los del Barrio se veía a un Guillermo Barros Schelotto más pensativo y analizando con más calma el partido, de a ratos conversando una y otra vez con el cuarto árbitro.

Minuto 40 y ahora fue el turno para los de Boca, Jara desde el arranque del partido venía mostrando gestos de dolor, ya no pudo contenerlo, dio paso a otro colombiano Cardona, quien en solo 3 minutos de su ingreso se lleva ve la cartulina amarilla por un codazo deliberado que propinó en el rostro al argentino Enzo Pérez, acción que fácilmente le pudo haber costado una expulsión, primera falla arbitral.

Con tres minutos agregados en la primera parte y con un único tanto en el marcador nos fuimos al descanso con un River mejor en lo colectivo y un Boca que se veía como desconectado y carente de futbol.

Comenzó agitado el segundo tiempo, y en el primer ataque de boca se propiciaron dos acciones de posible penal, la primera jugada una barrida con quite limpio, de ninguna manera penal, en la segunda un disparo de Tévez impacta de lleno en la mano de un defensor, penalti claro.

Cómo era de suponerse, no se hicieron esperar los reclamos, y aquí un punto que mancha constantemente el espectáculo en este tipo de partidos, mano dentro del área, es penalti y más cuando se desvía la trayectoria de la pelota que va a portería, la apreciación no aplica, porque aún sin intención la mano interfiere y cambia el curso de la jugada.

Solo unos minutos después se genera una carga por la espalda sobre Cristian Pavón en el área, otra jugada de penal, de tres posibles jugadas de penalti ya el juez del partido se equivocaba en dos.

A pesar de estas adversidades Boca Juniors seguía dominando la posesión e intentándolo una y otra vez, River se defendía y Gallardo respondía al desarrollo del partido con dos cambios seguidos en menos de 5 minutos.

Pero esto no fue suficiente, minuto 24 de la segunda mitad, Quintero recibe y filtra un pase que rebota en su compatriota Santos Borré, rebote que recibe Scocco y sin dudar de primera remata, travesaño y adentro, go-la-zo una vez más para River, que con mas serenidad y autoridad era amplio dominador del partido.

Quintero demuestra y hace valer ese apoyo que recibe en cada partido de parte de los hinchas.

Para Boca no era suficiente con el mal momento que vivian en el partido en cuanto al mal juego que estaban mostrando, que tuvieron que complementarlo con un pleito interno entre Zárate y Cardona, quienes intercambiaron gritos e insultos de frustración porque no les salía absolutamente nada.

Ya en tiempo agregado, Boca trato de responder, en dos jugadas, primero de tiro libre y luego en un tiro de esquina, la primera, cabezazo al travesaño y la segunda cabezazo para que Armani se luciera con un tapadon, Armani como siempre respaldando a su equipo en el arco.

El resultado: 0-2 ganó River muy superior en líneas generales, partido de ida y vuelta, en donde si bien predominó el buen fútbol, el arbitraje puso la mancha, bien pudieron haber influido las decisiones del principal en el resultado del partido para beneficiar o perjudicar a cualquiera de los dos equipos, tanto en la expulsión para uno como en las jugadas de penalti para el otro.

Un superclásico argentino que una vez más nos dejó la satisfacción de ver la mejor calidad de fútbol argentino, pero también la decepción por las acostumbradas malas actuaciones arbitrales.